Empieza el 2013 con una vida sana

Revisiones médicas para llevar una vida sana

Vida sanaCada vez más gente está concienciada de lo importante que es llevar una vida sana, ya no para vivir más años, sino para vivir con una calidad de vida alta, algo que se consigue evitando problemas de salud.

Los cuidados para la salud ayudan a que tengamos menos posibilidades de sufrir una enfermedad, pero en ocasiones no son suficientes, sobre todo cuando hablamos de enfermedades hereditarias, o de enfermedades que no tienen nada que ver con nuestros hábitos de vida saludable.

Es por ello que considero muy importante hacerse una revisión médica una vez al año desde muy joven, para poder detectar problemas de salud en sus estados iniciales, que es cuando son más fáciles de solucionar.

Cuando somos jóvenes el chequeo no tiene que se demasiado completo. Podría valer con un análisis de sangre y orina y con tomarnos la tensión, para que el médico vea como es nuestro estado de salud general.

El chequeo debería ser más completo a partir de los 40 años, que es cuando la posibilidad de sufrir enfermedades se multiplica. En este caso, el médico es el que debería decidir que pruebas hacernos, atendiendo a nuestro historial clínico y al historial de enfermedades de nuestros familiares.

La detección precoz de un cáncer hace que las posibilidades de curación sean infinitamente superiores, por lo que el chequeo anual es vital. Pero no sólo podemos detectar el cáncer, sino otras enfermedades que no tienen síntomas evidentes como la diabetes, y que son muy graves.

No es un secreto que la sanidad pública está cada vez peor, así que si tu médico no quiere hacerte el chequeo, mi consejo es que vayas a un centro privado. Un análisis de sangre y orina no es caro, y lo es menos aún si gracias a él detectamos un posible problema de salud.

Llevar una vida sana es fundamental para que las posibilidades de sufrir enfermedades sean menores, pero a veces no es suficiente, por lo que hay que acudir al médico con cierta regularidad.

¿Dieta "mágica"?

No voy a hablar de dietas milagrosas, ni de productos mágicos que nos harán perder kilos de forma fulminante y que recuperaremos con la misma velocidad que los perdimos.
La simple palabra “dieta” nos amarga la existencia, la asociamos con la palabra hambre y con comer alimentos que no nos gustan. Necesitamos toda una labor de concienciación para iniciarla y buscamos a un profesional que nos ayude.
En la primera visita al profesional, médico dietista o similar, nos medirá, pesará y medirá nuestra grasa corporal. Nos pedirá una analítica sanguínea, que como ya tenemos experiencia en estas cosas, habremos tenido la precaución de hacérnosla previamente y se la daremos en ese momento. En esta analítica el profesional verá que tipo de alimentación hacemos, viendo los niveles de colesterol, trigliceridos, ácido úrico, calcio, hierro y azúcar que hay en nuestra sangre.
Sacará de su cajón una dieta que llamará “personalizada” y nos cambiará algún alimento atendiendo a nuestros gustos. Si echamos un vistazo a las dietas, que seguro tenemos por casa, veremos que son todas parecidas. A esto el profesional le añadirá un producto diurético y ya esta “la dieta mágica”.
La iniciaremos con mucho entusiasmo, siguiéndola a rajatabla y, espectacular, los primeros 15 días perderemos de 3 a 4 kilos. Muy felices por el resultado seguiremos con la dieta mágica pero ya permitiéndonos algún capricho “total no pasa nada si no perdemos tanto”. En la siguiente visita al profesional, pasados 15 días, habremos perdido de 1 a 1,5 kilos. El profesional nos cambiará a otro producto mágico y nos dará una dieta con menos calorías diarias.
Ha pasado mes y medio desde que empezamos la dieta y tenemos que volver al profesional, somos conscientes de que esta vez nos hemos saltado la dieta bastante. Los dos últimos días, nos ponemos las pilas, hacemos la dieta a rajatabla e incluso eliminamos alguna comida. Cuando nos pesa el profesional nos dice que no hemos perdido nada o que hemos engordado de 200 a 400 gramos. Pequeño toque de atención, cambio de dieta y nos añade un segundo producto mágico.
Así seguiremos un tiempo, más o menos, perderemos 8 kilos y dejaremos de ir al profesional. Los primeros días intentaremos controlarnos un poco, pero en breve volveremos a la normalidad y recuperaremos lo perdido y añadiremos alguno más.
Este articulo lo he querido utilizar como prologo. En breve daré información sobre dietas básicas para perder peso, ademas podréis consultarme cualquier duda  y os atenderé personalmente, para ello dejadme vuestras preguntas o dudas en “comentarios”. Mi intención es puramente informativa por lo que todo es gratuito.

Una forma facil de adelgazar

Adelgazar Caminando

 

adelgazar caminando Una de las formas más saludables de adelgazar y cuidar la línea es hacer ejercicio. El ejercicio más básico, que no requiere una preparación física especial, es caminar. Se puede adelgazar caminando, si se hace adecuadamente. Lo más importante a la hora de adelgazar caminando es que salir a caminar debe convertirse en un hábito. Tienes que hacerlo todos los días, pero verás como no es nada difícil y no supondrá un sacrificio. Empieza cada sesión con 5 minutos de estiramientos y camina durante 5 minutos a ritmo lento. Tras esto, incrementa el ritmo, caminando deprisa, aproximadamente debes dar dos pasos por segundo.
Finalmente, al terminar la sesión debes hacer otros 5 minutos de estiramiento. Cuando empieces a adelgazar caminando, camina 20 minutos al día durante la primera semana y añade 10 minutos más de ejercicio cada semana, hasta que llegues a una hora diaria. Camina erguido, con la espalda recta y con respiraciones lentas y controladas. Cuanto más constante seas en el ejercicio mejor. Aunque no es imprescindible hacerlo todos los días, debes salir a caminar al menos 3 veces por semana para lograr resultados.

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